La caza del gato y el ojo del halcón

El Madrid vence al Sevilla con gol fantasma

Semifinales de Copa del Rey entre dos equipos condenados a no entenderse, cumpleaños de Mourinho y Benzema de titular un día después del fichaje de Adebayor. Lo raro sería que no hubiese pasado nada. El Real Madrid ha ganado en el Sánchez Pizjuán por 0-1 con lo que el pase a la final que se resiste desde hace siete años parece tomar buena dirección. Marcó un golazo Benzema que por una vez sí nos recordó a cierto jugador brasileño con el que antaño le comparaban y, cómo no, las decisiones arbitrales tuvieron su cota de protagonismo en una polémica jugada en la que Albiol sacó un balón que parecía gol para hacernos saber que un campo de fútbol tiene más cámaras que la casa de Gran Hermano.

Comenzó con ganas el Sevilla y con la intención de entrar por las bandas con Navas y Perotti, pero Mourinho sabía del peligro hispalense por las alas y dio descanso a Marcelo, con infausto recuerdo del Sánchez Pizjuán y del extremo derecho que por allí suele habitar, para blindar la zona con Arbeloa. También Di María disfrutó de un merecido descanso que aprovechó el técnico portugués para blindar el centro del campo con Xabi, Lass y Khedira al igual que en el Calderón. Queda claro pues que el Real Madrid no descubrirá su centro del campo en las visitas complicadas, algo que sí hizo en el Camp Nou. Tomamos nota para la Champions.

Hubiese sido interesante ver a Granero en el lugar del alemán o el francés, aunque Lass mostró su cara A, o la B si consideramos a la anterior la que más se ve. Eso sí, un tanto al límite del reglamento. El centro del campo blanco logró desactivar la zona de creación sevillista y Romaric y Kanouté apenas entraron en juego. No obstante, los primeros quince minutos se vieron igualados en términos de control del hostil territorio, pero fue entonces cuando Benzema recibió el balón de Özil y se deshizo de Alexis, Escudé y Palop en una jugada mezcla de habilidad, regate, potencia, talento y definición. Junto o por separado, lo que se esperaba de él cuando se le fichó.

A partir de ahí el Sevilla bajó un par de peldaños y dejó de apretar al Madrid como lo había hecho antes del gol del delantero francés. El trivote controlaba el centro del campo y la defensa no dejaba resquicio alguno con lo que los minutos fueron sucediéndose hasta la jugada polémica del partido al filo del descanso. En una buena jugada colectiva que desarboló el orden madridista, Luis Fabiano regateó a Casillas y su disparo raso fue interceptado por Albiol por dos veces, la segunda tras rebote y con el defensa dentro de la portería con la duda de si el balón había sobrepasado la línea. El árbitro no lo vio así. La polémica estaba servida.

Se necesitaron mil y una tomas desde todos los ángulos posibles para determinar si había sido gol o no, y después de tantas repeticiones no quedaba del todo claro aún. El árbitro y el linier tuvieron medio segundo para verlo desde algunos metros, y probablemente ante la duda decidieron no dar el gol como válido. No creo que ellos tengan la culpa de nada, otro asunto a tratar es el uso de sistemas que verifiquen las jugadas como éstas, pero a mí no me miren, hablen con el señor Blatter. En realidad parece que el balón sí pisa el verde una vez superada la línea, pero la jugada es tan milimétrica que la duda está en si todo el balón cruzó, no sólo en su parte inferior, la raya de gol.

El segundo tiempo se mantuvo en la misma línea que el primero desde el gol de Benzema con Xabi Alonso ejerciendo una vez más de líder del centro del campo y con Albiol y Carvalho componiendo un muro infranqueable. El Sevilla no llegaba al área de Casillas mientras que el Madrid sí hizo sus pinitos en ataque como en una buena jugada de Özil que terminó despejando Palop tras remate de Carvalho, una acrobática chilena de Sergio Ramos o una combinación entre Özil y Cristiano Ronaldo que inexplicablemente no transformaron en el segundo tanto. Por parte sevillista sólo hubo una de Negredo, que entró al campo en el segundo tiempo.

El partido llegó a su final con un resultado justo viendo lo ocurrido en el césped, con polémica por partida doble con la jugada de Luis Fabiano y un botellazo a Casillas tras el pitido final, un Madrid sólido y efectivo que no gusta de florituras y un Sevilla que no dio la impresión de poder llevarse el partido. La vuelta, la próxima semana en el Bernabéu. Se prevén chubascos tormentosos.

Notasdefutbol.com

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