Crónica semi final Europeo: Francia 0-2 España

Dos goles de Marco Asensio meten a España en la final

Marco Asensio mete a España en la final

Sergio Santos

Alineaciones:

Francia: Escales; Fulgini (Thuram, m.90), Diakhaby, Diallo, Lucas; Kilic (Tousart, m.88), Kemen, Blin; Coman, Cornet y Guirassy (Dembele, m.72).

España: Sivera; Borja, Meré, Vallejo, Caricol; Hernández, Merino (Cheikh, m.90); Asensio, Ceballos, Pedraza (Matías Nahuel, m.68) y Mayoral (Carlos fernández, m.93).

Goles: 1-0, m.88: Marco Asensio; 2-0, m.95: Marco Asensio.

Árbitro: Andreas Ekberg (SWE).

Tarjetas: Mostró tarjeta amarilla a Kilic, Dembele y Lucas Hernández, de Francia y a Merino, de España.

Incidencias: semifinal del Europeo sub 19 de Grecia 2015 disputado en el estadio del FC Katerini, en Katerini (Grecia).

Comentario:

La confianza de los entrenadores en los cracks es algo que a veces desespera. Incluso es injusta en ocasiones. Asensio llevaba dos partidos desaparecido y ante Francia no parecía que fuera a cambiar el guión. Imprecisión en los pases, falta de desborde… Pero De la Fuente prefirió quitar a Pedraza y mantener al madridista en el campo. Tal vez fue injusto, pero esa decisión tuvo la misma dosis de injusticia que de valentía. Todo o nada. A la final o a casa. Y la moneda salió cara. En el 87′, cuando todos pedían oxígeno y la prórroga parecía inevitable, llegó la hora de los jugadores diferentes. El momento de Marco Asensio. El balear cogió un balón en el medio del campo, encaró con decisión a la defensa francesa y la cruzó al único lugar de la portería imposible para Escales. El crack despertó en el momento preciso. El futbolista con más talento de esta Selección clasificó a España a la final con un golazo a tres minutos del final.

La cosa no quedó ahí. Ya puesto, decidió que quería salir por la puerta grande y en el descuento puso el 0-2 definitivo. Los genios tienen estas cosas. Siempre deben estar sobre el campo porque aparecen cuando ellos deciden, no les gustan las pizarras ni los finales sin intriga.   Antes de que Asensio decidiera echarse al equipo a la espalda, la igualdad fue máxima. Francia comenzó con el 5-1 que le endosó España hace unos meses muy presente. Replegada atrás, buscando algún error e intentando no conceder espacios a Ceballos y Asensio entre líneas. La Rojita se sintió cómoda con ese guión y pronto empezó a llegar con peligro. En el 7′ llegó el primer aviso: pase profundo de Rodrigo a Mayoral, que perdió la batalla con los centrales franceses. Cinco minutos más tarde, llegó lo que los franceses buscaban, en un error de Caricol en un pase que dejó a Guirassy ante Vallejo como último hombre, pero el central del Zaragoza demostró que en este Europeo está un peldaño por encima de los delanteros a los que debe marcar. Su partido fue inmenso, de central de los que marcan época. Sostuvo al equipo en los malos momentos y lo lideró en los mejores. Lejos de asustarse, los de Luis de la Fuente tomaron impulso y tuvieron sus mejores minutos del partido.

En el 15′ Mayoral estuvo cerca de abrir el marcador en un córner que remató forzado y sólo dos minutos después, Pedraza desperdició con un mal remate un centro medido de San Emeterio.   En el siguiente tramo, España mantuvo el control del juego, pero comenzó a fallar en el último pase. El dominio siguió hasta el último tercio de la primera mitad, como en toda la primera fase. La Rojita juega e impone su estilo hasta que le aguanta el físico. En el 37′, Coman desbordó a San Emeterio y Guirassy rozó el gol. A partir de ahí, asedio francés hasta el descanso, incluida una falta en la frontal que lanzó KIlic y rozó la escuadra.

Del vestuario se salió de la misma forma. Sólo tres minutos tardó Francia en tener una ocasión clarísima que terminó en las manos de Sivera de milagro y cuatro minutos después Guirassy remató alto un balón en la misma línea de gol. Parecía que volvía a repetirse la historia que vivió la Selección ante Rusia, pero cuando más apretaban los franceses, reaccionó con una gran jugada entre Pedraza y Mayoral que terminó con un centro de Mayoral al que no llegó Asensio por centímetros.

Desde ese instante, Francia volvió a tener miedo y a España le faltó el oxígeno para tener claras las ideas en el último pase. El resultado fueron 30 minutos de juego en tierra de nadie. Balones divididos, tensión e intensidad. El desenlace ya lo saben. El calor era intenso y las piernas flaqueaban. Asensio decidió ahorrarle la angustia a compañeros y aficionados. 0-2. Espera Rusia en la final.

as.com

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