Crónica 1ª División: RCD Mallorca 0-1 Real Sociedad de Fútbol

Alineaciones:

RCD Mallorca: Leo Román; Maffeo (Mateu Jaume, 79′), Valjent, Raíllo, Mojica, Mascarell (Morlanes, 79′), Samu (Abdón, 84′), Mateo Joseph (Luvumbo, 69′), Darder, Virgili (Llabrés, 84′), Muriqi.

Real Sociedad: Remiro; Aramburu, Zubeldia, Cáleta-Car, Sergio Gómez, Gorrotxategi, Turrientes, Zakharyan (Sucic, 63′), Carlos Soler (Barrenetxea, 63′), Guedes; Oyarzábal (Marín, 84′).

Gol: 0-1 Soler(36′).

Árbitro: Miguel Sesma Espinosa asistido en bandas por Ión Rodríguez Portela y Mario Martín-Consuegra Diaz. 4º árbitro MIllán Barcenas Torres. VAR Jorge Figueroa Vázquez. AVAR Javier Iglesias Villanueva

Tarjetas: amarilla a los jugadores visitantes Jon Aramburu (67′) y Gorrotxategi (82′).

Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 26 de LaLiga EA Sports en el Estadio Mallorca Son Moix ante 17.120 espectadores. Antes del encuentro se celebraron los actos conmemorativos por el 110 aniversario de la entidad balear.

Comentario:

Cómoda victoria de la Real Sociedad en Son Moix. Le bastó un gol al conjunto txuri urdin para llevarse tres puntos sin excesivo desgaste, con la mente puesta en el histórico duelo que le espera esta semana ante el Athletic Club de Bilbao. Mientras, el Mallorca sigue anclado en zona de descenso y, lo que es peor, sin excusas a las que aferrarse. No hubo mala suerte ni decisiones arbitrales que sirvan de parapeto. Lo preocupante es el juego gris, triste y carente de alma que transmite un equipo que hoy no parece equipo.
Sobre el césped no se vio un bloque, sino once futbolistas dispersos, sin conexión ni rebeldía. La sensación de grupo brilla por su ausencia y eso, inevitablemente, suele ser el reflejo de lo que sucede en el vestuario.
En el palco, el recién llegado Martín Demichelis fue testigo directo de la impotencia sobre el césped y de la impaciencia creciente en la grada. Sabe perfectamente que su primer reto no será táctico ni físico, sino emocional. Antes de que se vea su sello futbolístico, deberá reconstruir el vestuario. Y eso, en ocasiones, implica decisiones contundentes y limpieza de posibles portadores del virus que acabó con Jagoba Arrasate, gran entrenador y mejor persona que siempre dio la cara.
Del partido en sí, poco más que contar. Fue el fiel reflejo del momento clasificatorio y anímico del equipo. Los jugadores transmitieron la sensación de estar cumpliendo un trámite, esperando ya la nueva etapa.
Antes que Gustavo Siviero hiciera oficial la alineación, todos la intuíamos. En un encuentro puente, previo a la presentación del nuevo entrenador, no era día de experimentos ni de decisiones que pudieran señalar a nadie. Otro gallo cantaría si hubiese asumido el cargo hasta final de temporada. Siviero tiene carácter y personalidad de sobra para poner orden cuando corresponde, pero también la inteligencia para entender el contexto y actuar con discreción. Su misión era clara, mostrarle al nuevo técnico la realidad que se va a encontrar. En su mano sólo estaba tratar, al menos, de contagiar algo del carácter y la profesionalidad que siempre mostró sobre este césped cuando defendió está camiseta.
Mucha suerte para Demichelis. La necesitará. No solo por el trabajo que tiene por delante, sino por el momento del campeonato y la altura de la exigencia.
Y un recuerdo especial y deseos de gran futuro para Jagoba Arrasate. Ojalá algún día se sepa toda la verdad de lo que ocurrió.

Toni Ferrer para Fútbol Balear.

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