Alineaciones:
RCD Mallorca: Tenas; Calatayud (Mateu, 68′), Valjent, Raíllo, Lato, Darder, Morlanes (Puigmal, 89′), Torre (Sala, 68′), Luvumbo (Antonio Sánchez, 81′), Fuentes, Roca (Liso, 68′).
Real Valladolid: Aceves; Alejo, Ramón Martínez, Torres, Muñoz, Ojeda (Lachuer, 73′), Ponceau (Parriego, 85′) Cabanzón (Erlier, 85′), Víctor Fernández (Delgado, 73), Chacón, Latasa.
Goles: 1-0 Torre(62′), 2-0 Raíllo(72′)
Árbitro: Andrés Fuentes Molina asistido en bndas por Iván Hernández Ramos y Christián García Andreu. 4º árbitro Gerard Rius Riu. AVAR David Galvez Rascón, AVAR Valentín Pizarro Gómez.
Tarjetas: Amaarilla a los locales Calatayud(36′) y Darder(46′) y a los visitantes Torres(60′) y Ramón Martínez(61′).
Comentario:
El Mallorca suma sus primeros tres puntos contra un Real Valladolid al que superó en todo de principio a fin. El equipo de Luis García cumplió con todo lo que se había comentado durante la semana y con lo que se esperaba de él, buscar la portería contraria desde el minuto uno, sin prisas, pero sin pausa.
También hizo buenos los comentarios de sus rivales acerca de sus dos principales virtudes, el talento individual y el balón parado. Para apreciar el talento colectivo se necesitará algo más de tiempo y trabajo en el engranaje general, aunque ya se pudo ver cómo le gusta tener el balón y arrinconar al rival mediante triangulaciones de mérito, con todos sus jugadores al mismo ritmo. Entre ellos un luchador como Zito Luvumbo, algo pasado de revoluciones, pero siempre incordiando a la defensa rival. Él fue quien dispuso de la primera ocasión para inaugurar el marcador, pero Aceves lo evitó con una gran intervención y consiguió llegar al descanso con la portería a cero.
La segunda parte empezó de la misma manera. Parecía que el gol era cuestión de tiempo y llegó con la firma de Pablo Torre, que lanzó un libre directo de forma magistral. Antonio Raíllo demostró que, mientras se sigue avanzando en el juego colectivo, el balón parado no se le ha olvidado. Ahí estuvo para cabecear un gran saque de esquina botado por Álex Salas que acababa de entrar junto con Mateu Morey y Adrián Liso.
Los de Pucela aguantaron lo que pudieron y los barralets buscaron el tercero, que llegó cuando Liso recogió un rechace del poste tras un chutazo de Álex Salas, sin embargo, fue anulado por el VAR por fuera de juego de Liso por apenas un hombro.
El objetivo ya estaba cumplido, tres puntos en la saca, muestra de talento individual y buenas sensaciones en el juego colectivo.
Toni Ferrer para Fútbol Balear.
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