Crónica Juvenil DH: Levante UD 0-1 RCD Mallorca

El RCD Mallorca Juvenil A tumba al Levante UD a domicilio y firma un arranque perfecto

Victoria a domicilio del RCD Mallorca. Foto archivo

Alineaciones:

Levante UD: Ihor Galdin, Morifing S. Kone, Sergio Belda, Adam Baabit, Unai Tirado(Daniel Saiz, 80′), Andrei Roates(Jorge Ros, 60′), Asier Cano(Joan Gimeno, 60′), Bruno Avellaneda(Alejandro Hernández, 80′), Juan Parraga, Aaron M. Murenzi, Hugo García

RCD Mallorca: Marc Gómez, Jorge Morera, Marc Grau, Spencer G. D’ Vaz, Sergi Fernández, Damià Lozano, Iker I. Mantilla(Daniel Molina, 45′), Sebastián S. Fleetham(Abel Verd, 87′), Michael I. Whyte, Lluís Quirós(Ferrán Burgaya, 87′), Frederico L. Rubin(Joel Avilés, 75′).

Goles: 0-1 Joel Avilés(76′)

Árbitro: José MIguel Carballa Miñana asistido en bandas por Sergio Ionut Nita y Manuel Enrique Perelló Conde.

Tarjetas: amarilla a los locles Bruno Avellaneda(18′), Unai Tirado(70′) y Morifing S. Kone(9′) y a los visitantes Iker I. Mantilla(18′), Sergi Fernández(42′) y Sebastián S. Fleetham(78′)

Comentario:

El RCD Mallorca Juvenil A ratificó su condición de líder del Grupo VII de la División de Honor tras firmar un partido de enorme madurez, rigor táctico y efectividad en la Ciudad Deportiva de Buñol. El gol solitario de los bermellones castigó las imprecisiones de un Levante UD que, pese a llevar la iniciativa, no encontró grietas en el muro balear.

Desde el pitido inicial, el Mallorca ejecutó a la perfección la pizarra de Carlos Muñoz. Sabiendo del potencial ofensivo del Levante en su propio campo, el cuadro visitante optó por un bloque medio-bajo muy ordenado, cerrando las líneas de pase por el interior y obligando a los granotas a volcar su juego hacia las bandas de forma previsible.

El plan no solo consistía en defender; el Mallorca activaba transiciones muy verticales en cuanto recuperaba el balón, asustando constantemente a la zaga local mediante desmarques de ruptura de sus atacantes.

El partido se decantó gracias a la pegada mallorquinista. En una rápida aproximación, los visitantes aprovecharon un desajuste en el repliegue defensivo levantinista para batir al guardameta local y poner el 0-1.

A partir del gol, el partido se convirtió en un monólogo estéril del Levante. Los valencianos sumaron efectivos en ataque, pero carecieron de la claridad y la fluidez necesarias en los últimos metros para superar la rocosa pareja de centrales baleares.

En los minutos finales, el Levante intentó el asedio a base de balones colgados y acciones a balón parado. Sin embargo, el guardameta mallorquinista y la impecable concentración de todo el bloque defensivo desactivaron cualquier conato de peligro.

 

Redacción

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