
José Sastre Gomila (Maó, 1947), una figura crucial en la historia del fútbol insular, presidente de la Unión Deportiva Mahón desde 1986 hasta 2002, acaudilló una de las batallas más recordadas y románticas al margen de un terreno de juego. Una lucha constante y prolongada durante lustros contra administraciones y órganos federativos, tras cuyo triunfo rescató nombre, escudo y libertad deportiva para uno de los clubes más importantes de Balears. Un legado eterno. En tanto que su amada Unión, el club de Menorca con mejor palmarés, se adentra en su noveno decenio de vida en el año en curso, sin rehuir el pasado, uno de los mejores dirigentes de que ha gozado la Isla analiza el presente del fútbol mahonés, que después del descalabro del Sporting ha quedado sin equipo en categoría nacional por vez primera en la historia a excepción del coyuntural trienio 75-77.
—Son ya diez años sin José Sastre en el fútbol local…
—Estoy totalmente al margen, si bien sigo la actualidad deportiva, sobretodo de la Unión. Cuando terminó mi último mandato tras 16 años como presidente decidí dar un paso atrás. Mentiría si dijera que no lo echo de menos, me costó desengancharme… pero voy a recuperar todo eso. Pronto me jubilaré y tendré mucho tiempo libre. Volveré de algún modo, aunque no como presidente, si bien tengo que reconocer que disfruté mucho en mi etapa al frente de la Unión.
—¿Por qué abandonó el cargo?
—Accedí a la presidencia, donde me mantuve durante cuatro mandatos, con un objetivo; recuperar la libertad deportiva para el club. Estábamos limitados debido a un pacto con el Menorca, que luego no se cumplió como mucha gente sabe, aunque también hay otros muchos que opinan de eso pese a ser unos profundos desconocedores. Esa limitación, hasta juveniles, era contraria a los estatutos de la Federación y también del propio club. Al recobrar la libertad, sin olvidar que hicimos otras muchas cosas por la Unión, reactivándola, pues estaba al borde de la desaparición, y coincidir con diversos problemas de índole personal, decidí dejarlo.
—¿Qué sintió al recuperar el nombre de Unión Deportiva Mahón, advierte reconocida su labor?
—El momento en que la Federación nos devolvió el nombre fue impagable para mí. Y no necesito el reconocimiento de nadie, te soy franco. Recuerdo que me senté tranquilamente, esbocé una ligera sonrisa y me dije; lo hemos conseguido, labor cumplida, y ya está. La satisfacción personal fue inmensa, pues fueron muchas horas y años de trabajo, por mi parte y por parte de muchas personas, así como muchas incomprensiones de gente contraria a la Unión…, me consta que muchos, especialmente gente mayor, lo sintieron como una victoria tremenda. Hicimos feliz a mucha gente. Ese es el mayor reconocimiento.
—¿Qué personas le ayudaron?
—Muchas, me es difícil recordar a todas. El abogado Emilio Orfila hizo una gran labor desde el silencio, el vicepresidente, José Bermejo Vera, un catedrático que ni sabía lo que éramos y se volcó con nosotros. Realizó un trabajo impagable, hizo suyo el caso… Octavio Vidal, Gaspar Ibañez, Antoni Triay, Pepe Tortosa, toda la directiva de la época, Abelardo Oleano, Alfonso San Anastasio, Pepe Atienza… y me dejo a muchos. Sin ellos no se habría logrado nada.
—¿Qué le sugiere que Maó se haya quedado sin representantes en categoría nacional?
—Nos lo venden como si fuera una desgracia y no lo es. Lo que es una desgracia es la imagen que está dando el Sporting, un club que se autoproclama una representación que nunca ha tenido. La representación te la da una masa social, la labor que realizas, lo que transmites… por lo que estos, de representar a Menorca, poco, y su imagen está siendo desoladora. Un club que al comenzar la temporada ni paga los derechos federativos, ni a sus jugadores, y encima se atreve exigir, cuando las instituciones le han dado más que a ningún otro club de fútbol en Menorca… y en cuanto a la afición, el Sporting con sus pretensiones considera que la gente de la Isla tiene poco criterio y que ellos son el Real Madrid, y nada más lejos. Sencillamente se trata de un club que ha estado en Segunda B, con 300 socios, al que el Ajuntament les regaló un campo, ahora otro, y siempre, ya fuera en época socialista o ahora, tanto Consell como Ajuntament les han dado más dinero que a otros… y encima no están contentos y el primer mes no pagan… esto es el Sporting.
—¿Que futuro aguarda al fútbol mahonés?
—Todo pasa por que uno de los tres clubes desaparezca y volver a los orígenes. Aquí, el que venga y meta un equipo en Primera, tendrá seguidores, pero los iluminados que quieren que les apoye todo el mundo por estar en Segunda B… y prepotencia cero. Y espero que las instituciones sean responsables con los tiempos que corren. Está claro que sobran equipos en Maó, y la Unión, con lo que ha soportado y el patrimonio que tiene no desaparecerá. Su directiva debe tener claro que si se lo trabaja y logra meter al equipo en Tercera tendrá apoyos. Creo que José Saavedra, un empresario de éxito, puede realizar una buena labor como presidente, pero con la gente adecuada a su alrededor.
UH Menorca


Comenta esta noticia
Los comentarios están desactivados temporalmente. En breve estarán disponibles de nuevo.