“Mis amigos saben que pito todo lo que veo en el campo”

Santi. Se muestra muy ilusionado con su faceta de trencilla
Santi. Se muestra muy ilusionado con su faceta de trencilla

Dino Gelabert-Petrus Alaior

Al hablar de su hobby, sus ojos destilan un brillo inusual, algo que se suele perder con el paso de los años. Exhibe talante y saber hablar que de seguro extrapola al terreno de juego. Cuenta con 16 años y actualmente estudia el bachillerato social en el IES Miquel Guàrdia de Alaior y en su escritorio entre muchos otros sobresale el libro de historia.

Se llama Santi Mascaró Cardona y es árbitro. De entrada puede parecer que no cumple con uno de los requisitos que el imaginario popular le ha asignado a los colegiados: tener un nombre extraño como Undiano Mallenco, Esquinas Torres o Brito Arceo. Tampoco su origen está ligado a lidiar las pachangas que se montaban en el colegio. Se considera un árbitro.

¿Cómo llegas a ser árbitro?

He pasado por las tres facetas. He sido jugador, entrenador y árbitro. Cuando entrenaba niños de 5 años pitaba los partidos y también lo hacía en el polideportivo de Alaior. Me federé y empecé a arbitrar partidos oficiales.

Siempre se bromea con que el que es árbitro ya lo era hasta en el patio de colegio. ¿Es tu caso?

En Educación Física he arbitrado, pero la verdad es que el fútbol me gusta mucho y también juego.

¿Te dicen algo tus amigos?

Siempre suelo ser yo el que les explica alguna anécdota y ellos me suelen preguntar sobre acciones que han protagonizado o han visto en algún encuentro.

¿Has arbitrado a alguno de tus compañeros de clase?

Sí, en amistosos y en algún partido oficial. Siempre ilusiona pitar a tus compañeros, además son los que más consciencia tienen de que pitas lo que ves y que no vas a favor de ellos. También me suelen ayudar mucho, aunque si les tengo que sacar una tarjeta, se la saco.

Imagino que después del partido puedes dar cualquier explicación…

Sí. Tengo muy claro que fuera del campo soy un afortunado con muchos amigos pero dentro del campo no tengo amigos. Las reglas son las reglas.

¿Cuentas con alguna referencia arbitral?

En Menorca, Canals, que está de asistente en Segunda B, y Pedro Bermúdez y José Luis Bosch en Tercera. Pero creo que de todos se puede aprender. Cuando voy de asistente en Regional intento fijarme en todos. A nivel nacional, me gusta mucho Undiano Mallenco por su trabajo y por su juventud.

Has arbitrado en Regional, con jugadores mucho mayores que tú, ¿has tenido algún problema?

En Menorca nos conocemos todos. El año pasado en mis primeros partidos sí que me preguntaba dónde me había metido porque arbitraba a gente que podría ser mi padre tranquilamente. Pero con el paso del tiempo y la confianza que te dan los propios árbitros ya sabes de qué pie calza cada jugador. De momento no he tenido ningún problema.

¿Qué actitud crees que se debe tener en el campo?

Los jugadores deben tenernos respeto. Es un hobby para nosotros pero detrás hay mucho trabajo previo: exámenes, pruebas físicas, cursos de reciclaje, reuniones continuas… A muchos colegiados nos hiere cuando nos dicen “nosotros nos estamos jugando algo” cuando en realidad nosotros también nos jugamos algo. Los árbitros creo que deben ser autoritarios sin cruzar el límite de la chulería. Si no eres autoritario los jugadores se te suben pero también tiene que ser humilde porque los jugadores son personas. Tenemos cierto poder pero también debemos saber cómo administrarlo.

¿Qué clase de árbitro te consideras?

Bastante dialogante aunque todos los colegiados son muy tarjeteros cuando empiezan porque intentan aplicar el reglamento al pie de la letra. Con el paso del tiempo aprendes que puedes llevar el partido sin acudir a las tarjetas tan fácilmente.

Cuando miras fútbol, ¿tiendes a observar minuciosamente al colegiado?

Sí. Te fijas en todo, pero me gusta pensar cómo lo podría hacer mejor.

Tienes un año y medio de experiencia como colegiado. ¿Recuerdas alguna jugada en la que seas consciente de que te equivocaste?

En un partido de benjamín fútbol 8 en el que se jugaban el liderato, uno de los primeros partidos que tuve. No sé qué me pasó por la cabeza pero pité un penalti en Alaior, mi pueblo, que daba la victoria al equipo visitante en el que la zancadilla fue fuera del área. Hubo lío, incluso pensé en dejarlo, pero luego reflexioné y caí en que errores los tenemos todos, árbitros y jugadores, por lo que la experiencia es un grado y de los errores se aprende.

¿Cómo vive un árbitro un error? El jugador suele pensar que en el próximo partido le irá mejor…

Los errores nos quedan mucho en la mente. A lo largo de la semana recuerdas los errores y eres consciente de que lo podrías haber hecho de una u otra manera. La siguiente vez ya vas con más cuidado de no cometerlo.

Siendo realistas, ¿hasta dónde crees que puedes llegar?

Como cualquier árbitro, me gustaría llegar a Primera, si no, hasta donde pueda. Creo que he empezado en una edad buena, ya que la edad en el arbitraje es importante a la hora de ascender. Empezar con 15 años es bueno, aunque también recibes muchas críticas por tu juventud y no las asimilas igual que una persona adulta. Los jóvenes cada vez recibimos más ayuda de los veteranos. Con 16 años tengo aspiraciones pero también tienes que tener suerte y algo de enchufe, a pesar de que estés muy bien preparado.

¿Por qué no diriges juveniles?

Por mi edad no es bueno arbitrar en juveniles, a lo mejor termino en la categoría este año, pero no creo que haya madurado lo suficiente para hacerlo.

¿Qué tienes que hacer para llegar a arbitrar en Tercera División?

Cuando eres árbitro Regional los informadores te evalúan. Además tienes que aprobar unos exámenes y unas pruebas físicas. Con estas hacen un ránking y en función de las plazas que necesiten suben uno, dos o tres colegiados.

¿Sueñas con arbitrar algún partido en concreto?

A largo plazo, todo el mundo sueña con arbitrar un Barça-Madrid, un Atlético-Madrid o un Espanyol-Barça. Ahora me gustaría ser asistente en la final de copa juvenil, en División de Honor juvenil o, si surge la oportunidad, en Tercera.

¿Cuál es el estado de salud de la cantera arbitral menorquina?

Este año ha habido un ‘boom’. Se ha apuntado un chico que tiene mi edad, dos que tienen un año menos y otro que tiene tres años menos. Es un indicio de que se están haciendo bien las cosas. A ver si se puede aprovechar alguno porque es muy triste que en Baleares no haya ningún árbitro que esté ni en Primera ni en Segunda División, a excepción de los asistentes.

¿Crees que le falta algo a la Delegación Insular del Comité Balear de Árbitros?

Desde que entré, que mandaba Pedro Bermúdez hasta ahora que lo hacen José Luis Bosch y Pau Carbonell, creo que se están haciendo las cosas muy bien. Se hacen reuniones constantes, se trabaja mucho las pruebas físicas y se dan todas las facilidades para que podamos mejorar y podamos rectificar los errores que tengamos.

DIARIO DE MENORCA

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